Artes escénicas

share

Cantidad de visitas : 55

Mis hermanos sueñan despiertos: cuando la naturaleza alberga la privación de libertad

Mis hermanos sueñan despiertos (Claudia Huaiquimilla, 2021) es una película que ocurre en el sur de Chile. Tanto la visualidad propuesta como el antecedente de que fue, en gran parte, inspirada en un episodio real ocurrido en Puerto Montt, sugieren esta información y, a pesar de que la mayoría de las escenas suceden en un espacio interior, cercado y gris, el contraste con el verde que le rodea afuera se encarga de recordarle al espectador el ambiente en el que esta historia tiene lugar.

Ángel (Iván Cáceres) y Franco (César Herrera) son dos hermanos que, junto a otres jóvenes, pasan sus días encerrados en un Centro de Régimen Cerrado (CRC) del Servicio Nacional de Menores (SENAME) esperando poder salir. Mientras tanto, hacen amistad con les otres recluses, reciben clases de la profesora Ana (Paulina “Paly” García) y, por sobre todo, sueñan. Elevan sus miradas por sobre las rejas y muros del centro y observan hacia un afuera que les ofrece árboles, aire puro y verde para poder soñar y correr con libertad.

El contrapunto visual que la película enfatiza en mostrar entre la ubicación del CRC y el afuera que lo rodea, un cerro amplio y lleno de verdor, es clave para reforzar el deseo urgente de estos jóvenes por salir de su encierro. A la llegada de Jaime, interpretado por Andrew Bargsted, se instala la posibilidad de huir de esa cárcel que los retiene y una de las indicaciones que el muchacho grita para animar a sus compañeres a cumplir el plan es que, apenas logren salir, correrán hacia el cerro y se esparcirán por él, de manera que la oscuridad los proteja de los balazos.

Al preguntarle por esto a Mariana Tejos, productora de la película, ella rescata ideas muy relevantes contenidas en sus imágenes: “era importante situar este espacio de encierro en medio de la libertad que da la naturaleza, mostrar cómo en medio de la nada ocurrían estas situaciones. Era importante también retratar cómo les chiques desarrollaban una relación con este entorno que les ayudaba a construir sus propios mundos”.

De este modo, es tristemente bello observar cómo la promesa de libertad reside en esa naturaleza que se despliega solemne afuera y que está tan lejos del alcance de estos muchachos y muchachas, quienes solo pueden conformarse con encontrar la novedad, si acaso la hay, en esa rutina cotidiana y mortificante que conlleva el encierro y cuya calidad de tortura se acentúa con esas pastillas “tranquilizantes” que les obligan a tomar.

Fotograma de la película. Cortesía de Mariana Tejos

Por otro lado, hay un correlato en que este verdor infinito y este cerro alberguen en su interior al CRC y, con él, a este grupo de niñes privades de libertad. En las narrativas de la Edad Media se registraba como una práctica común que cuando nacía un bebé con malformaciones o cuando la madre moría en el parto, las familias arrojaban a esa criatura a las profundidades del bosque por considerársele un ser maldito que nadie querría ni merecía ver. De allí que proliferen las leyendas de enanos encantados, monstruos deformes y seres extraños que –oh, coincidencia– se le aparecen al caminante perdido en la mitad de la arboleda o en el claro del monte. Esto refleja la reacción de la sociedad ante la otredad, ese rechazo producido a todo lo que se aleje del canon visual normativo. 

en el caso de Mis hermanos sueñan despiertos, Ángel, Franco, Jaime y les demás jóvenes recluses son una actualización del mito del bosque embrujado, del lugar maldito al que no te debes ni acercar porque, si lo haces, serás víctima del hambre y la furia de estas bestias endemoniadas que no conocen ni el afecto ni la razón

Entonces, en el caso de Mis hermanos sueñan despiertos, Ángel, Franco, Jaime y les demás jóvenes recluses son una actualización del mito del bosque embrujado, del lugar maldito al que no te debes ni acercar porque, si lo haces, serás víctima del hambre y la furia de estas bestias endemoniadas que no conocen ni el afecto ni la razón. Son una imagen contemporánea de aquelles a quienes se les confina a lo más lejano e inaccesible de la civilización, porque nadie quiere ver ese horror ni responsabilizarse por el destino que elles podrían llegar a tener estando allí. Mariana me lo confirma cuando me cuenta: “A les personajes de la película les mandan para allá, ‘a la punta del cerro’ como dice la Paly en una escena, y eso es una doble invisibilización porque finalmente, además de encerrar, te alejan para no verte”.

Como mencioné, esta película se inspiró en el caso real de diez jóvenes que murieron en 2007 en el centro de detención SENAME de Puerto Montt. También lo hizo en otros cientos, miles de casos (1.796, para ser exacta) de niñes y adolescentes que han fallecido entre 2005 y 2020 en proyectos de la red SENAME y que, como seres excluidos y lanzados a lo más profundo del bosque, conviven en un espacio-tiempo exento de la realidad, con normas propias y consecuencias que solo pueden darse en un lugar tan olvidado, tan desprestigiado y tan necesario de exterminar como lo es un centro de menores. 

Al final, tal como lo dice Mariana, “[…] es parte del discurso situar este centro como uno que podría estar en cualquier lugar de Chile porque lo que mostramos es una inspiración en hechos que ocurrieron en variados centros”. Es por eso que cobra tanto sentido que esa verde inmensidad, particular y universal a la vez, albergue un conflicto que, por desgracia, trasciende todos los territorios de nuestro país.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas más leídas

Artes escénicas

Esther Margaritas: la performer, la herida y el afecto

Esther Margaritas (Puerto Varas, 1992) es escritora autodidacta. En su trabajo artístico relaciona geografía y memoria a través de su identidad trans. Ha publicado los libros Irreverente, de la libertad al erotismo (Spam! Ediciones, 2017) y Lagrimal, cuando nos ajamos en la tarde (Ediciones La Polla Literaria, 2020). Actualmente escribe su tercer libro con el cual obtuvo la beca de creación del Fondo del libro y la lectura el año 2021.

Leer más »

Síguenos

Todos los derechos reservados. Revista Zánganos 2022

¡Suscríbete!

15% de descuento en tu primera compra al suscribirte.