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Una historia anticolonial de Palestina

Desde el pasado 7 de octubre, el grupo palestino Hamas y el ataque al sur de Israel, hizo que el mundo se volcara a mirar a Gaza y Palestina una vez más. Sin embargo, la mirada con la que observamos estos eventos está filtrada por los grandes medios de comunicación, lo que rápidamente no dudan en catalogar al grupo palestino como ‘terrorista’ y parece olvidar todo lo ha pasado en ese territorio previo a los últimos días.

Ciertamente los efectos de estos ataques recaen en cientos de ciudadanos israelíes, que ahora se suman a las miles de víctimas palestinas que ha dejado la lucha por las tierras sagradas a lo largo de casi 80 años. Violación a los derechos humanos, guerras, intervención por intereses extranjeros, colonialismo, entre otras estrategias propias de control y eliminación han marcado el siglo de historia que contecta Palestina, Israel, Estados Unidos, Gran Bretaña, entre otros países que han tomado interés en esta disputa.

Chile, aunque alojado en un contiene a gran distancia del Medio Oriente, también tiene una participación, aunque secundaria, en esta historia. En efecto, hasta el día de hoy Chile alberga la comunidad de palestinos más grande fuera del Medio Oriente. La Federación Palestina de Chile estima que esta comunidad supera las 500 mil personas. Comprender estos lazos que unen a Palestina con Chile, significa también comprender este territorio y el conflicto con Israel desde desde su historicidad.

Imperio Otomano y las consecuencias de la Guerra Mundial

El primer salo al pasado nos lleva a más de cien años atrás. Desde el 1517 a 1917, el Imperio Otomano –también conocido como Imperio Turco– controlaba no solo las tierras de Palestina, sino que una gran parte del sureste de Europa, Asica occidental y el norte de África. Esto cambia radicalmente con la Primera Guerra Mundial, que significó la caída del Imperio y un cambio drástico en la división del territorio en el Medio Oriente, donde Gran Bretaña adopta gran responsabilidad.

En el pick de la guerra, el Secretario de Asuntos Exteriores británico, Arthur James Balfour, presentó una carta apoyando el establecimiento de una patria judía en Palestina, lo que pasó a llamarse la Declaración de Balfour. Preocupados por los resultados de la guerra, Gran Bretaña apoya el movimiento sionista –el movimiento nacional por el establecimiento de un estado judío– obteniendo a los judíos como nuevos aliados.

En su carta dirigida al sionista Lord Rothschild, Balfour escribió: “El Gobierno de Su Majestad ve con buenos ojos el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío”.[1] Las consecuencias de esto se traducen en el Tratado de Versalles de 1919, donde a través de un “mandato”, se le adjudica a Gran Bretaña el control de Palestina (Jordania, Palestina y territorio actual de Israel), mediando en nombre de judíos y árabes.

Los árabes se opusieron a la Declaración de Balfour y el mandato británico cuando en en 1922 fue reconocido por la liga de las naciones, ya que temían que el establecimiento de una patría judía significaría la subyugación para ellos. Lamentablemente, los sucesos siguientes mostrarían que no estaban equivocadas.

Segunda Guerra Mundial y el 1948

El control de Palestina por parte de Gran Bretaña termina al final de la II Guerra Mundial, cuando las Naciones Unidas aprueba un plan partición de Palestina en un estado arabe y uno judío en 1947. Sin embargo, los árabes rechazan esta partición, ya que la mayoría de los colonos israelís que exigían la partición apenas llevaban 20 años máximo viviendo en tierras palestinas y la ONU estaba asignando 56% de estas al estado sionista, incluyendo la mayor parte de la región costera (ver foto).

Mapa con la partición de Palestina. En azul el territorio papra el Estado judío y en café para el Estado árabe. Fuente: Decolonize Palestine

El historiador israelí Beni Morris revela que los palestinos no solo se llevaban bien con los primeros colonos judíos, sino que residentres de Huj –un pueblo 100% palestino y árabe–  los escondieron y protegieron de la ocupación británica en 1946, cuando la armada buscaba reclutar paramilitares judíos. Sorprendente fue cuando un año después, el mismo grupo paramilitar violentamente expulsó a todos los residentres de Huj que terminaron en Gaza. Huj pasó a llamarse Sterod y colonos judíos de distintas partes del mundo llegaron. Esta es la historia de la aproximadamente 75% de los residentes de Gaza, quienes vivían fuera de estos muros.

En 1948, Israel se declara como estado independiente con el primer ministro David Ben-Gurion, marcando el comienzo de la violencia contra palestinos y árabes. Previo a su nombramiento, Ben-Gurion visita tierras Palestinas próximas a Jerusalén, cuyos residentes ya habían expulsados por medio de ataques militares del Estado israelí. Tras su visita afirma: “Si persistimos, es muy posible que en los próximos seis u ocho meses se produzcan cambios considerables en el país, muy importantes para nuestra ventaja”.

Seis meses después de esta declaración, archivos militares secretos son revelados apuntando que la misión de Israel es “la expulsión de los árabes de las aldeas mencionadas y negación de su regreso una vez más demoliendo sus casas” y la manera de lograrlo es “reunir a todos los residentes, cargarlos en vehículos y deportarlos a Gaza”, “quemar sus aldeas” y “estudiar las formas de movimiento de los refugiados y colocar minas en las rutas”.[2] 

Fuente: The Empire File

A partir de estos hitos, se llevó acabo una brutal limpieza étnica –crimen contra la humanidad– de los palestinos por parte del estado de Israel. A este período los palestinos lo llaman “Nakba,” que en árabe significa catástrofe; 750.000 Palestinos fueron expulsados de sus tierras y hogares, eliminando por completo 450 aldeas palestinas, entre ellas, Yassin y Tantura. Aún hay evidencia de estos territorios que se convirtieron en fossa communes. Como consecuencia, bajo un colonialismo de asentamiento, Israel tomó posesión del 78% de las antiguas tierras palestinas (ver mapa), con el movimiento sionista.

Mapa de tierras palestinas en verde y avance israelí en azul. Fuente: Aljazeera

A fines de 1948, la ONU aprueba la resolución 194 estableciendo el derecho de retorno de los refugiados palestinos y a ser inemnizados por las pérdidas. Sin embargo, desde ese día Israel se ha negado, violando la ley internacional pero con el apoyo de grandes potencias como Estados Unidos y Gran Bretaña. Hoy, seis millones de refugiados palestinos han sido negados de su derecho de volver a sus hogares.

Previo a estos eventos, la población palestina correspondía al 70% y tenía cerca del 90% de las tierras. Al mismo tiempo, la población judía –la cual en su mayoría eran migrantes desde Euorpa– constituía alrededor de 30% de la población palestina y las instituciones judías tenían 6,5% de las tierras. Sin embargo, el plan para establecer el Estado de Israel significaba dar vuelta estos números por medio de la erradicación y expulsion de la población indígena del territorio Palestino. Tal como el primer ministro Ben-Gurion declaró “debemos expulsar a los árabes y tomar sus lugares.”[3]

Gaza

En junio de 1967, Israel lanzó un ataque contra Egipto y comenzó la guerra de 1967, que permitió a Israel ocupar Cisjordania, Gaza, imponiendo Ley Marcial. Israel, hasta el día de hoy, legitima estos ataques como “defensa propia preventiva”, al igual que la limpieza étnica de las aldeas palestinas que tenían pactos de no agresión. Años después de la guerra, el Ministro israelí Mordecai Bentov admitió que se inventó y exageró toda una narrativa en torno al “peligro de exterminio… para justificar la anexión de nuevos territorios árabes”.[4]

Uno de los objetivos para deshacerse de la población árabe palestina ha sido negar el acceso al agua. El primer ministro de este entonces, Levi Eshkol, afirmó “tal vez si no les damos suficiente agua, no tendrán otra opción; porque los huertos se marchitarán”. [5] Hoy en día, el 90% de la población en Gaza no tiene acceso a agua limpia.

Entre 1967 y 2005, Israel establece 21 grandes asentamientos tomando 20% del territorio de Gaza y palestinos viven bajo ocupación militar ilegal, sujetos a puntos de control militar. Este regimen ha impuesto que toda actividad política es conbeida como illegal, las libertades civiles y políticas son inexistentes, los palestinos se enfrentan a humillación y violencia a diario, y alzar la bandera palestiva o vestir sus colores son suficientes para penas de carcel o violencia policial. En respuesta, acciones masivas estallan por parte de toda la población palestina, a las que se les conoce como Intifada, las cuales fueron brutalmente violentadas y reprimidas.

En 2005, la resistencia militar forzó a la ocupación israelí abandonar Gaza, sin embargo, una ocupación militar permanente se asentó en Cisjordania. El siguiente año, Gaza lleva sus primeras elecciones democráticas donde gana el grupo Hamas.

Archivos secretos revelados por medio de Wikileaks señala que el partido opositor pide ayuda al estado de Israel para que mediante armas eviten la toma del poder de Hamas. Sin embargo, el jefe inteligencia israelí afirma al embajador de EE.UU que es lo que ellos exactamente quieren, ya que así las fuerzas israelís pueden categorizar Gaza como territorio hostil.

Esto fue exactamente lo que sucedió. Una campana de bombardeo trajo nuevos niveles de destrucción; la única planta de energía fue bombardeada, la mayoria de las importaciones fueron bloqueadas, los suministros de gasolina, electricidad, y medicos fueron drásticamente reducidos, materiales de construcción han sido prohibida la entrada, e Israel mantiene total control de no solo las personas que pueden entrar y salir, sino también de las comidas. Bajo la misma lógica de décadas atrás, estos bombardeos siguen sido definidos por oficiales israeliés como “auto-defensa”.

Con casi cero víctimas desde la vereda israelí, miles de civiles murieron en Gaza bajo el bombardeoo en 2008, 2012 y más aún 2014. En solo dos meses las bombas israelís mataron 2.200 palestinos en Gaza, donde la mayoría no combatientes, incluyendo 500 niñes.

Bajo este contexto, Gaza es concebida como la prisión al aire libre más grande del mundo con 365 kilómetros cuadrados y más de dos millones de palestinos bajo bloqueo militar israelí. En 2012, un informe de la ONU predijo que Gaza sería “inhabitable” para el 2020 si la ocupación militar y sus condiciones persistían.

A tres años de la fecha predicta, la situación sigue igual y peor para la población palestina en Gaza. Al día de hoy, 90% de la población no tiene acceso a agua limpia, un 47% están desempleados y el 56% vive en pobreza, al menos 700 niños han sido asesinados, 70% de las escuelas deben hacer doble y triple turnos por la falta de escuelas, tienen 2 a 4 horas de electricidad al día, 35% de la tierra es no arable y los pescadores tiene prohibido un 85% de acceso al agua de las costas. 

La situación para la población palestina es similar en otros de sus territorios fuera de Gaza. Hoy Cisjordania está paralizada por medio de 560 puntos de control militar israelí y ha sido dividida en 224 guettos separando a la población. 5.600 palestinos están en prisiones israelí, incluidos 1.260 que no sabén cuál es la razón de su detención, más allá de estar bajo la consigna de “detención administrativa.”

¿Quién tiene derecho a la libertad?

La situación a nivel politico-institucional actual en Israel definitamente no ayuda a los palestinos. El actual ministro de finanzas israelí de extrema derecha, Bezalel Smotrich, se describe así mismo como un fascista homofóbico[6] y abiertamente afirma que existen solo tres opciones para el pueblo palestino: emigrar, aceptar una vida bajo la subyugación, o morir (@PSCupdates).

La situación es, por decir lo menos, compleja y Estados Unidos como uno de los aliados más cercanos de Israel, enviando armamento militar ahora para atacar Gaza, agrava aún más esta disputa que con la intervención extranjera ha puesto el pie de Israel sobre la población palestina.

Desde que la violencia compenzó, el número de muertes lleva 700 israelíes y más de 500 palestinos en Gaza. Está claro que crímenes de guerra están siendo cometidos desde ambos lados. Sin embargo, Gaza que tiene 2.2 millones de personas, es uno de los lugares mas poblados del mundo y ha estado bajo un bloqueo de más de 16 años, su electricidad ha sido cortado por Israel y sus sumplementos de agua –ya escazos– han sido aún más reducidos. Cerca de 4000 han sido heridos, de los cuales 400 han sido niños, y de los 700 muertos, 150 correpsonde a niños (Sharif Kouddous). Mientras que israelíes tiene la libertad de movimiento asegurada, las personas de Gaza siguen atrapadas.

Políticos de extrema derecha de Israel están promitiendo un «nuevo Nakba» mientras que el Ministro de Defensa de Israel ha dicho que Israel destruirá Gaza y los tratará como animales (Middle East Monitor; Huffpost). Asimismo, el Primer Ministro, Benjamín Netanyahu, le ha dicho a los residentes de Gaza que se vayan mientras intentan destruir al grupo Hamas, pero la única frontera desde la cual la población de Gaza pueden salir –que corresponde a la frontera con Egipto– ha sido atacada tres veces en las últimas 24 horas. Las palestinos de Gaza no tienen a donde ir. Aún más, Egipto ha cerrado su fronteras desde el otro lado.

Si decido resaltar lo anterior, es porque el gran porcentaje de los medios de comunicaciones han decidido destacar solo los crímenes que Hamas ha cometido en contra de los israelíes. Más aún, los oficiales de muchas naciones-estados han preferido obviar las décadas de historia que permea la situación actual, escribiendo una narrativa desde los últimos días.

Israel viola el acuerdo de alto al fuego contra Gaza, Gaza responde lanzando misiles, e Israel vuelve a responder atacando desproporcionadamente, y con apoyo militar extranjero, a uno de los territorios más pobres y violentados. Hamas no estaba hace 30 o 40 años atrás pero ya en ese entonces cualquier palestino que ha luchado por su vida o libertad ha sido calificado de terrorista.

La pregunta entonces es, ¿tiene Palestina derecho a luchar por su libertad? ¿Palestina merece la libertad y una vida digna? Mustafa Barghouti, miembro del Consejo Legislativo Palestino, declaró hace dos días para CNN:

“si luchamos de forma militar somos terroristas. Si luchamos de manera no violenta, se nos describe como violentos. Si nos resistimos siquiera con palabras, se nos califica de provocadores. Si apoyas a los palestinos y eres extranjero, eres antisemita. Si eres una persona judía –y hay muchos de ellos– que apoya la causa palestina, te catalogan como judíos que odian a sí mismos. Esto debería terminar, no tiene sentido. Todos deberíamos tener vidas iguales, todos deberíamos tener paz, todos deberíamos tener justicia y todos deberíamos vivir con dignidad. La principal manera de lograrlo es poner fin a la ocupación, poner fin al sistema de apartheid, algo de lo que estoy seguro ningún judío puede estar orgulloso. Ha llegado el momento de eso y ha llegado el momento de la justicia y la libertad. Si lo logramos, no habrá violencia y no más heridos.”

La única resolución para terminar este conflicto es clara: el fin a la ocupación colonial israelí, levantar el bloqueo de Gaz, desmantelar el apartheid –segreración racial– y asegurar el derecho de retorno de los palestinos refugiados a sus tierras.


Referencias

[1] Corbin, J. (2017, November 2). La Declaración Balfour: las 67 palabras que hace 100 años cambiaron la historia de Medio Oriente y dieron pie a la creación del Estado de Israel. BBC News Mundo; BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-41824831

[2] Gaza Fights For Freedom (2019) | Full Documentary | Directed by Abby Martin. (2021, May 10). Www.youtube.com. https://www.youtube.com/watch?v=HnZSaKYmP2s

[3] ídem

[4] Decolinize Palestine. (2021, March 17). Introduction to Palestine :3: From Nakba to Naksa | Decolonize Palestine. Decolonizepalestine.com. https://decolonizepalestine.com/intro/from-nakba-to-naksa/

[5] Gaza Fights For Freedom (2019) | Full Documentary | Directed by Abby Martin. (2021, May 10). Www.youtube.com. https://www.youtube.com/watch?v=HnZSaKYmP2s

[6] Israel’s Far-right Finance Minister Says He’s “A Fascist Homophobe” but “Won’t Stone Gays.” (2023, January 16). Haaretz. https://www.haaretz.com/israel-news/2023-01-16/ty-article/.premium/israels-far-right-finance-minister-im-a-fascist-homophobe-but-i-wont-stone-gays/00000185-b921-de59-a98f-ff7f47c70000

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